Dejarte ir fué el gesto de amor más sincero que he realizado...
Y me duele, me arde el corazón. Me hacias tan bien, me sentí acompañada, en este puto lugar donde no tengo a nadie, no tengo nada. Me sacaste sonrisas de amor. Lo menos que podía hacer era pensar en tu felicidad antes que en la mía. Por todo lo que hiciste por mí, por todo lo que llegué a sentir.
Siempre recordaré como me sentí cuando me rescataste; como un pequeño gatito mojandose en la lluvia, que recogiste y le diste abrigo, alimento y amor.
Gracias Adrian.
No hay comentarios:
Publicar un comentario