Sin que me diera cuenta pasaron 3 meses, casi 4 para ser exacta. Siento como si unos 5 años hubieran pasado ya por encima de mí, pero si me pongo a pensarlo; en realidad, no ha sido tanto tiempo. Entre tantas emociones, experiencias, personas que han ido y venido. Me a faltado tiempo para asimilar tanto.
Ya llevo unos dos meses y medios en mi trabajo. Y mecostó tanto darle en el clavo... tanto, tanto que a veces me enojaba conmigo misma, de hecho todavía me pasa, pero hoy por lo menos puedo decir que no soy la misma niña torpe que llegó. Me costó cientos de: errores, vergüenzas, disculpas, miedos, angustias y frustaciones.
Puta que me tuvo paciencia Fatima, y creo que nunca se va a terminar de enterar de lo agradecida que estoy de ella; gracias a tí probablemente envejecí 10 años en un mes. Pero me convertiste en una persona autovalente, más adulta e independiente. Me diste las fuerzas para valerme por mi misma en un país que no es el mio, donde debo estar constantemente hablando un idioma del que no soy nativa, compartiendo con gente de todas partes del mundo, pero a la vez sin la mano de nadie para poder ayudarme a ponerme de pie.
Puta me cuesta tanto decirlo pero gracias, por ser la primera en darme una oportunidad, por dejar mostrarme a mi misma de lo que soy realmente capaz.
Con el pasar del tiempo me fui ganando más y más responsabilidades, desde cosas tan simples como dejar la oficina cerrada (e irme poco menos con el culo en la mano a la casa con el miedo de que se me haya quedado algo prendido, o que se me haya olvidado ponerle el seguro a la llave), tener la contraseña del mail de la empresa en mi celular, hasta hoy que dejaste la oficina a mi cargo la próxima semana.
"Just think I wouldn't be going anywhere if I didn't think that you are able to handle it by yourself"
No termino de creer el cambio que han provocado en mí estos "casi" 4 meses. Se me asoman lagrímas en los ojos de vez en cuando; A veces en las mañanas, otras de regreso a casa, o en momentos como ahora. Porque es difícil... es muy triste mirar atrás, cuesta cargar con el peso en los hombros de tantas personas que creen en mí, de no querer un fracaso, no querer preocuparlos, no regresar derrotada.
Solo quiero que me vaya bien, no quiero preocupar a nadie, no quiero darles problemas...vine aquí a ser feliz. Y creo que lo estoy logrando, a pasos de bebé,a ratos intento recorrer por cosas que toman años en unas semanas. Pero la presión es bastante, también tengo que admitir que soy un poco dura conmigo misma. Me exijo cada día un poco más, me presiono a hacer las cosas bien, a lograr cada día algo nuevo.
A veces la niña interior que hay en mí...esa que solía dominarme y que todavía forma parte importante de mi ser; Se queja, reclama, llora, se quiere rendir, tan solo buscando por una persona que la abraze y le diga que está bien. Está bien equivocarse, está bien ser debíl, está bien dudar, está bien no querer ser adulta. Y sobre todo, está bien sentirse sola.
No hay comentarios:
Publicar un comentario