Ya está por acabarse otra jornada en la práctica. El
momento del día que espero con tantas ansias: salir corriendo e irme a buscarte
a tu trabajo; luego pasamos a comprar las cosas para tomar once, pasamos a
buscar a la gatita en la casa de al lado para asegurarnos de que no se perdió y
la entramos con nosotros. Luego de eso,
luego de todo lo que paso en el día y todo lo que acabo de mencionar…llega ese
momento perfecto que no dura muchas horas. El momento en el que podemos
descansar al lado del otro. Siempre hacemos la misma rutina, pero al llegar a
la casa; ningún día es igual al anterior. A veces vemos las noticias, o una película
o una serie. Otras veces se nos pasa la hora regaloneando o simplemente
conversando. También hay veces en las que peleamos, esas veces no me gustan…pero
lo que si me gusta, es que nunca dura mucho rato y volvemos a estar bien.
Tantas veces luche por sentirme en mi hogar, que incluso
tampoco te quería aceptar a ti como mi hogar. Pero el tiempo paso, y mi hogar está
contigo. Quizás no aquí, ni allá…quizás donde terminemos en un año más. Porque
hoy comprendo, que mi hogar no está en una ciudad, mi hogar está a tu lado.
Gracias por tomar mi mano y ayudarme a crecer, gracias por
mirar en la misma dirección que yo, gracias por darme algo en que creer,
gracias por darme un hogar, gracias por levantarme en mis caídas, pero por
sobre todas las cosas; muchas gracias Alvi, por amarme.
Voy saliendo de la práctica a buscarte. ❤️
No hay comentarios:
Publicar un comentario